Escuchar a la lideresa Esperanza Aguirre justificando la decisión del Tribunal Superior de Justicia madrileño de desautorizar la acampada de Sol en conmemoración del primer aniversario del 15M, produce vergüenza. Cómo puede esa señora recurrir al argumento de que no se puede privatizar el espacio público cuando su partido, y ella misma, está privatizando las empresas públicas, ¿en beneficio de quién? A la vez que pretende impedir que los ciudadanos que se oponen a sus proyectos, ocupen, que no privaticen, señora, el espacio público que les pertenece. Eso se llama "fachatez".
También produce cierta hilaridad ver como el PP, partido liberal donde los haya, termina nacionalizando un banco, convirtiendo una empresa privada en pública. No decían por activa y por pasiva que el mercado se autoregulaba estando en la oposición. Mentirosillos. La única preocupación reside en si la nacionalización de Bankia será permanente o transitoria. Aunque estoy tonto, será transitoria, permanecerá en manos del Estado mientras necesite dinero para recuperarse, cuando se estabilice y empiece nuevamente a producir beneficios se la devolverán a sus antiguos dueños, y amigos, ¿que no? Ya los verás, incrédulo.
Si algo tiene la derecha española es que es pragmática. Hace lo que tiene que hacer cuando lo debe hacer sin preocuparse de ideologías. Como decía Marx (Groucho): estas son mis condiciones y, si no le gustan, tengo otras. Ésta, y no otra, es la política del PP. Triste destino el nuestro haber caído en las garras de unos gobernantes apolíticos, sin ideología y sin moral, porque para los buenos tiempos son de derechas y para los malos de izquierdas, si hay que socializar las pérdidas se socializan, que para eso el Estado totalitario vela por los intereses generales, y si se tienen que privatizar las ganancias, se hace, que por la misma razón: los amigos de mis amigos son mis amigos, y no se debe hacer perder el tiempo, ni el dinero, a quien tanto nos quiere y a quien tanto debemos, que decía Lola de España, la de Franco, época que la derechona añora cada día más.
Malos, muy malos tiempos, lo que se avecinan para los demócratas. No solo porque tratan de imponer sus criterios por la fuerza sino porque les molestan las protestas y las manifestaciones ciudadanas de repulsa a su política, y porque, además, quieren impedir cualquier tipo de acto de oposición, ya sea en la calle, como las próximas manifestaciones de los indignados, o en las redes sociales, ámbito éste que aún no dominan. Por eso las TDT's tachan de irresponsables las declaraciones que no coinciden con el pensamiento único que quieren imponer. Negarse a secundar los planes de gobierno es irresponsable y antipatriótico porque, ellos sí, quieren salvar del desastre a la España una, grande y libre, no como los del anterior gobierno que sólo detentaban el poder para enriquecerse y dividir la nación española. ¿O era al revés?
Apaga la tele y sal a la calle. La primavera ha llegado.
También produce cierta hilaridad ver como el PP, partido liberal donde los haya, termina nacionalizando un banco, convirtiendo una empresa privada en pública. No decían por activa y por pasiva que el mercado se autoregulaba estando en la oposición. Mentirosillos. La única preocupación reside en si la nacionalización de Bankia será permanente o transitoria. Aunque estoy tonto, será transitoria, permanecerá en manos del Estado mientras necesite dinero para recuperarse, cuando se estabilice y empiece nuevamente a producir beneficios se la devolverán a sus antiguos dueños, y amigos, ¿que no? Ya los verás, incrédulo.
Si algo tiene la derecha española es que es pragmática. Hace lo que tiene que hacer cuando lo debe hacer sin preocuparse de ideologías. Como decía Marx (Groucho): estas son mis condiciones y, si no le gustan, tengo otras. Ésta, y no otra, es la política del PP. Triste destino el nuestro haber caído en las garras de unos gobernantes apolíticos, sin ideología y sin moral, porque para los buenos tiempos son de derechas y para los malos de izquierdas, si hay que socializar las pérdidas se socializan, que para eso el Estado totalitario vela por los intereses generales, y si se tienen que privatizar las ganancias, se hace, que por la misma razón: los amigos de mis amigos son mis amigos, y no se debe hacer perder el tiempo, ni el dinero, a quien tanto nos quiere y a quien tanto debemos, que decía Lola de España, la de Franco, época que la derechona añora cada día más.
Malos, muy malos tiempos, lo que se avecinan para los demócratas. No solo porque tratan de imponer sus criterios por la fuerza sino porque les molestan las protestas y las manifestaciones ciudadanas de repulsa a su política, y porque, además, quieren impedir cualquier tipo de acto de oposición, ya sea en la calle, como las próximas manifestaciones de los indignados, o en las redes sociales, ámbito éste que aún no dominan. Por eso las TDT's tachan de irresponsables las declaraciones que no coinciden con el pensamiento único que quieren imponer. Negarse a secundar los planes de gobierno es irresponsable y antipatriótico porque, ellos sí, quieren salvar del desastre a la España una, grande y libre, no como los del anterior gobierno que sólo detentaban el poder para enriquecerse y dividir la nación española. ¿O era al revés?
Apaga la tele y sal a la calle. La primavera ha llegado.
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