De que son lobos disfrazados de corderos no cabe la menor duda. El conseller de sanitat, Sr. Boi, procede de la patronal de Sanidad Privada, y el director del ICS (Institut Catalá de Salut), Sr. Prat, lidera un gran holding sanitario privado, cargos que compatibiliza, ¿por su gran capacidad de trabajo? Seguramente no. Su nombramiento por parte del Presidente de la Generalitat responde al modelo sanitario que CIU viene desarrollando para Cataluña desde los tiempos del President Pujol: la gestión privada de los recursos públicos.
Todos recordaremos el cuento de Caperucita Roja, engañada por el lobo que se disfraza de beatífica abuelita para zampársela de dos bocados. Eso es lo que están haciendo con el legado recibido, acabar con el en dos dentelladas. De ahí que se nombre gestores de los intereses públicos a dos responsables de la patronal del sector. Esos nombramientos, si no ilegales, por lo menos representan un problema ético, porque van a trabajar con información privilegiada sensible para los sectores que representan, lo que más a corto que a largo plazo, generará beneficios para sus patrones.
De momento su gran logro ha sido confundir a la opinión pública asegurando que el Estado no puede soportar un sistema sanitario como el actual, el lobo disfrazado de dulce abuelita. Según todos los aduladores del liberalismo la gestión privada es más efectiva que la pública y produce más beneficios y más puestos de trabajo ¿?, por lo mismo, en Cataluña, donde las mutuas sanitarias han sido instituciones históricas, nunca ha fracasado La Alianza, y el Hospital General de Cataluña, instigado por las instituciones y la inteligentzia catalana, se ha convertido en un hospital de referencia mundial, y son varios los casos de dobles contabilidades que ahora no vienen a cuento. Lo único cierto es que el sistema que proponen desde CIU sigue siendo el mismo de siempre: la salud para quien se la merece, y los beneficios también, y si son conmilitones mejor. Abuelita, abuelíta que grandes orejas tienes; son para oírte mejor.
Gestionar bien no es un problema público o privado, gestionar bien es propio de gentes honradas y comprometidas, de acabar con el despilfarro y con los abusos, con las dobles contabilidades y con el nepotismo. ¿Por qué un médico gestiona bien en la sanidad privada y despilfarra en la pública? Simplemente porque en la pública existe la idea de que los recursos son ilimitados y la cartera siempre está repleta, nadie se para a pensar de dónde procede el dinero. En la privada, donde si no hay dinero, no hay recursos, se deciden los gastos en función de los beneficios, nunca en función de los deseos del paciente. Abuelíta, abuelíta, que uñas más largas tienes; son para rascarte mejor.
La catalana es una vía que desde Madrid observan con interés. De hecho, en Castilla la Mancha ya se ha anunciado la privatización de varios hospitales públicos. Es decir, se van a entregar infraestructuras ya terminadas y en funcionamiento al sector privado, ¿a qué coste? Desde mi ignorancia, esta actuación puede calificarse de despilfarro, porque los millones de euros invertidos en la construcción y puesta en marcha no van a recuperarse nunca. Claro que, la política del PP parece ser una continua campaña de imagen. Se anuncia a bombo y platillo la subasta del parque automovilístico del gobierno anterior, pero nada se dice de que han doblado la plantilla de conductores, porque no se fían de los funcionarios que hasta hace un años transportaban a los cargos públicos y han nombrado a personas de su confianza. Abuelita, abuelita, que dientes más largos tienes; es para comerte mejor.
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