Charlas en el cerrillo quiere ser un lugar de encuentro para todos aquellos interesados en la palabra escrita. Aquí tendrán cabida ideas, pensamientos, opiniones, anécdotas y relatos. Porque muchas veces las ideas más acertadas, los pensamientos más ingeniosos, las opiniones más certeras y las anécdotas más divertidas acaban perdiéndose por no tener un foro donde ponerse negro sobre blanco. También los relatos, cuando no se dispone de editor, terminan arrinconados en un cajón, razón por la cual muchas buenas historias jamás serán leídas.

martes, 19 de marzo de 2013

Jubilación

Ahora se comprende por qué la derecha española defiende con tanto ardor la familia tradicional, ellos saben mejor que nadie que, sin su ayuda, serían muchas más las personas que se verían obligadas a acudir a los comedores populares.
El último consejo de Ministros, no sólo endureció las condiciones para acceder a la jubilación, también las ayudas sociales para los parados mayores de 55 años. Ahora para poder acceder a la prestación social sustitutoria (462€) se computarán los ingresos del núcleo familiar, si la suma total de ingresos de la unidad familiar, divido por el número de miembros supera el 75% del sueldo mínimo interprofesional para cada uno, te quedas sin la ayuda porque, se supone, que la familia, puede mantenerte. Con un sueldo mileurista, dividido por dos, adiós ayuda. No hace falta cobrar una millonada. Sólo 1000 €, menos de lo que, según los papeles de Bárcenas, cualquier mindundi del PP  recibía mensualmente, dentro de un sobrecito, ah, y libre de impuestos. Vamos a volver, si el jefe del Papa Francisco (que pregona una Iglesia pobre para los pobres) no lo remedia, a la familia extensa, como en tiempos de nuestros abuelos. El clan familiar, durante siglos, ejerció las funciones de ayuda social, que tantos años de lucha obrera nos costó arrancar a los empresarios: cuidaban de los niños, de los enfermos, ayudaban al sostén familiar con sus aportaciones, educaban y enseñaban los oficios más diversos y, muchas veces, impartían su propia justicia. Aunque tampoco los abuelos de mañana podrán cuidar a los nietos mientras los hijos trabajan, no sólo porque los hijos serán desempleados de larga duración, y porque, con el decreto ley sobre jubilación, los abuelos seguirán trabajando hasta la muerte y no podrán disfrutar de los nietos, ni del retiro.
Desde la llegada de Mariano, el recorto, a la Moncloa, se ha desatado una salvaje ola reformista que está acabando con los derechos laborales y sociales conseguidos durante la transición democrática. No sólo las sucesivas reformas laborales han ido recortando derechos a los trabajadores, también los pensionistas han visito disminuir sus pensiones y endurecer las condiciones para lograrla. Han recortados los sueldos y persiguen a los que, por enfermedad común, se cogen la baja. La sanidad, otrora ejemplo para el mundo, está siendo estigmatizada en beneficio de las empresas privadas, ávidas por hincarle el diente a tan sabroso pastel. Tampoco la educación ha sido respetada, no es sólo que el ministro del ramo, el señor Wert, quiera regresar a los tiempos de maricastaña en materia educativa, también propone, en relación a las CC.AA, el centralismo de los Borbones, no en vano es ministro de uno de ellos. 
La coartada de la crisis les viene como anillo al dedo para imponer su ideario ultraliberal. Sanidad, educación, y pensiones para quien se lo trabaja y pueda costeárselo, para los demás, para quienes pretenden vivir de la caridad pública: parados, ancianos, enfermos y demás gente de mal vivir, no hay lugar en este nuevo mundo mercantilista que estamos construyendo, a nadie con poder parece importarle lo más mínimo. ¡Que se jodan! grito la hija de... Fabra, el de los aeropuertos sin aviones, desde su escaño del Parlamento. Y no le ha pasado nada, ni una reprimenda de su partido. Pero cómo iban a reñirla si como ella piensan sus conmilitones y, lo que es peor, sus líderes. Ande yo caliente y ríase la gente, escribió Quevedo hace 400 años. Pues eso mismo deben pensar en Génova, ellos con sus sobre(sueldos) ya están bien pagados, y con 7 años en el Parlamento adquieren el derecho a la jubilación completa. Los demás, a joderse.

No hay comentarios:

Publicar un comentario