Charlas en el cerrillo quiere ser un lugar de encuentro para todos aquellos interesados en la palabra escrita. Aquí tendrán cabida ideas, pensamientos, opiniones, anécdotas y relatos. Porque muchas veces las ideas más acertadas, los pensamientos más ingeniosos, las opiniones más certeras y las anécdotas más divertidas acaban perdiéndose por no tener un foro donde ponerse negro sobre blanco. También los relatos, cuando no se dispone de editor, terminan arrinconados en un cajón, razón por la cual muchas buenas historias jamás serán leídas.

viernes, 15 de marzo de 2013

Ingeniería financiera

Lo que faltaba. Ahora resulta que éste gobierno, el mismo que iba a resolver todos los problemas, no sólo nos miente a nosotros, pobres votantes, también engaña a la UE y sus hombres de negro.
La devolución de impuestos del 2012 se retrasó hasta enero de 2013 para reducir el déficit, un déficit que, según apuntan los expertos, habría superado al del último gobierno de Rodriguez Zapatero. Unos miles de millones de nada. Una demora que, los tertulianos del PP que recorren los diferentes programas de la parrilla televisiva, aseguran que había sido acordada con Bruselas. Vaya panda de trileros tenemos gobernando. Con tal de que les cuadren los números son capaces de cualquier cosa. Lo peor del asunto es que, con toda seguridad, utilizarán el mismo método en los próximos ejercicios contables. Carece de la menor importancia que en enero el déficit se dispare, ya lo arreglarán en diciembre, para eso son maestros de la ingeniería financiera. Y si les falta algún milloncete, acudirán al fondo de reserva de las pensiones, como ya han hecho en el pasado, lo primordial es evitar el rescate y maquillar las cuentas de resultado aunque, para conseguirlo, no encuentren mejor solución que arruinar al país. Total, ellos ya cobran sus (sobre)sueldos. Y, si no tienen suficiente, se suben el salario un 27%, como ha hecho el presidente Mariano Rajoy. Luego dice que, si hubiera sido por dinero, se habría quedado de registrador de la propiedad. Cuánto mejor nos hubiera ido. Así no nos registraría nuestros bolsillos para quitarnos los pocos ahorros que conservábamos. 
Ahora intentan desviar la atención con el caso Blanco, otro pájaro más, porque el asunto de don Luís Bárcenas les tiene asustados por sus implicaciones, al fin va a resultar, como apunta el diario El País, que lo de la trama Gürtel era la punta del iceberg del entramado que se esconde tras los papeles de Bárcenas. Una trama, la Gürtel, donde paradójicamente el único condenado, por el momento, es el juez que empezó a tirar del hilo de la financiación irregular del Partido Popular: Baltasar Garzón.
El panorama nacional es descorazonador. Ni una sola noticia positiva. Ni siquiera la representación llevada a cabo por sindicatos, patronal y gobierno para lograr la ayuda de la CE a los jóvenes desempleados, el 50% según las estadísticas, daba pie a la esperanza. Las suyas si que eran caras de circunstancias. Pero, con tal de recibir dinero, estos se apuntan a un bombardeo. Y no es que no sea necesario, porque lo es, trabajar para reducir el paro juvenil, esa lacra que va a resultar tan difícil de superar. Hay quien apunta ya a una generación perdida, la de los jóvenes que abandonaron los estudios para subirse a la burbuja inmobiliaria por los elevados sueldos que recibían, incluso sin formación, ahora, cuando la burbuja ha explotado, se encuentran sin trabajo y sin esperanzas de conseguirlo por carecer de formación; además son demasiado viejos para volver a las aulas y muy jóvenes para vivir toda la vida dependiendo de las subvenciones. Difícil dilema. La generación perdida va a tener que replantearse el porvenir, si no inmediatamente, sí cuando sus padres dejen de mantenerlos. 
Desgraciadamente el tiempo no se detiene, y la pérdida de derechos sociales y económicos que se está produciendo, en nombre de la crisis, sólo se recuperará a base de lucha ciudadana. Nadie les va a regalar nada. Tendrán que luchar por las mejoras más insignificantes, como lo lucharon sus padres y sus abuelos.

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