Charlas en el cerrillo quiere ser un lugar de encuentro para todos aquellos interesados en la palabra escrita. Aquí tendrán cabida ideas, pensamientos, opiniones, anécdotas y relatos. Porque muchas veces las ideas más acertadas, los pensamientos más ingeniosos, las opiniones más certeras y las anécdotas más divertidas acaban perdiéndose por no tener un foro donde ponerse negro sobre blanco. También los relatos, cuando no se dispone de editor, terminan arrinconados en un cajón, razón por la cual muchas buenas historias jamás serán leídas.

martes, 7 de agosto de 2012

Aparición

Yo, que me puse tan contento al ver aparecer en público a nuestro carismático líder dispuesto a enfrentarse a los pérfidos periodistas y saciar, de una vez por todas su sed de saber, y silenciar, de paso, sus insidiosas crónicas, aclarándonos el futuro, terminé yéndome a dormir tan decepcionado como siempre.
Rajoy se enfrentó con valentía a los reporteros y dijo el doble de  lo que había dicho en su anterior aparición, si anteriormente no había dicho nada, esta vez no dijo nada de nada. Otra vez repitió obviedades, quiso dar sensación de seguridad, aunque se le olía el miedo y desaprovechó, una vez más, la oportunidad que le ofrecían los medios de comunicación para confesar la verdad. No tuvo coraje para decirnos que sí, que necesitamos el rescate europeo y cuál sería el coste del mismo. Sin embargo, olvidadizo como es, al final de su aparición, les entregó a los presentes, con pelos, señales y manchas de sudor, un escrito en el que se especificaba lo que nuestro carismático líder había querido ahorrarnos, el coste de ese rescate que todos los dirigentes del dirigido PP quieren hacernos olvidar.
Para eso mejor podías haberte quedado en casa estudiando economía, Mariano, hijo, mira que todos estamos pendientes de tu astucia y bien hacer, que en ellos nos va la hidalguía y el futuro, sobre todo el futuro. 
Porque tú, carismático líder, y los tuyos contigo, amado adalid de las causas perdidas, habéis sabido flagelaros las carnes y resistir a la codicia en esta Sodoma en la que se había convertido nuestra amadísima piel de toro, y solo nosotros los ciudadanos, y por encima de todos las Comunidades Autónomas, pero sólo aquellas gobernadas por rojos y separatistas, las decentes no, eso que quede claro, sólo ellos han vivido por encima de sus posibilidades. Han sido el funcionario, el parado, el enfermo, el pensionista, el estudiante sin recursos, el sudaca emigrante quiénes han traído la ruina a nuestra Patria mientras el emprendedor, el empresario, el especulador, el constructor, tenían que estrujarse las meninges para seguir dando de comer a tanto vago, aprovechado y ladrón como campaba por el suelo patrio. Ahí sí te he visto firme, Mariano, cual Santiago y cierra España, dándole en  las narices a los aprovechados, y devolviéndoles lo suyo a sus únicos y legítimos dueños.
No has olvidado contarnos las cosas que los peones no debemos saber, sólo has querido ahorrarnos el dolor que el saberla podría habernos provocado, lo entiendo, nosotros no sabríamos que hacer con la verdad que sólo los Césares como tú, Mariano de mis entretelas, podéis dominar, a nosotros, tus fieles seguidores, sólo nos queda agradecerte el haberte mostrado, cual María, virgen, incorrupto ante los simples mortales para hacernos saber que no has muerto, que no eres un cadáver político, que tienes la crisis agarrada por los h..... y no la vas a soltar, aunque para acabar con ella, Mariano, líder, adalid, césar de césares tengas que exterminar primero todos los pobres de esta tierra.

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